El coaching es el proceso que hace capaces a las personas para conseguir sus objetivos. Es una conversación profesional, cargada de preguntas, que persigue entre otras cosas, cambiar la perspectiva. Ya que cuándo cambias la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma. Si hay cambio fuera, es porque antes, algo ha sucedido dentro. Y para promover esta transformación, se exploran experiencias incómodas, creencias limitantes, patrones en el comportamiento, jugando con las referencias para encontrar nuevas opciones.

Se trabaja por objetivos o propósitos a cumplir, el cuál se diseñará, antes de comenzar con la exploración. Los coach no damos consejos. Preguntamos mucho, eso sí, para que seas tú, quién encuentre las respuestas. Aunque no te lo parezca, tú eres quién mejor te conoce y sabes qué es lo que más te conviene. El coach guía, pero no dirige. La dirección siempre la marcará el explorador. El decidirá siempre el camino por el que transitar.

Es muy importante distinguir el coaching de otras disciplinas, como el counseling, consultorías y de otras terapias. Como tampoco estamos cualificados para trabajar con patologías o trastornos mentales. Podemos ser un valioso complemento en ciertos procesos, pero no trabajamos, la enfermedad. Eso se lo dejamos a los grandes profesionales que hay ya en el sector de la salud mental. Lo que tenemos en común todos estos profesionales, es que trabajamos en el campo del Bienestar aunque cada uno, tenga una misión concreta.

¿Y qué es la Programación Neurolinguística?

Mi definición personal de lo que es la PNL está en cierta medida inspirada, entre otros muchos, por Santiago Ramón y Cajal, quién definió a las neuronas, como las “mariposas del alma”. Así que parafraseando al maestro, defino a la PNL como la “medicina para el alma”. Ya que trabaja directamente en el inconsciente, sin que la parte consciente interfiera. Reprograma modelos, patrones y creencias limitantes. Cambia lo invisible para que se aprecie en la parte visible. Cambia por dentro, para que se note fuera.

La componen meditaciones guiadas, trances superficiales y profundos(hipnosis), ejercicios de emponderamiento personal y mucha inteligencia emocional.

¿La pruebas?

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