«Pierde el tiempo hoy, y mañana será igual y pasado aún peor. Cada indecisión conlleva a sus propios retrasos, y los días se pierden, lamentando el tiempo perdido. ¿Estás decidido?, pues no dejes escapar el presente, la audacia es genialidad, poder y magia en si misma. Basta con que te comprometas y la mente se enardecerá, empieza ya y se realizará el trabajo.»

(Johann Wolfgang von Goethe)

El Ahora es el único tiempo que te permite convertirte en acción. De poco te sirve pensar en el mañana para realizar eso que tienes que hacer. Entre otras cosas, desconoces si habrá un mañana, y además, el pensar queda bastante lejos de la acción, hasta que te conviertes en ella. El pensar de más, te hace hacer menos, y no te permite actuar. Y sólo actuando, podrás transformar tus ideas en hechos reales. 

«Empieza ya y se realizará el trabajo». No hace falta que pienses en la meta o en la consecución de tu labor, lo único que tienes que hacer, es empezar con la tarea. No desaproveches nunca el tiempo presente, ya que no existe otro tiempo. Y mañana siempre será tarde. Aprovecha la oportunidad de hoy, ya es la única que tienes. Si decides malgastar el ahora, con pensamientos repetidos, es muy probable que mañana, vuelvas a repetirte, para finalmente acabar lamentándote, por todos esos días, que decidiste dejar escapar.

Pensar en que tienes que acabar algo, no te ayudará a acabarlo. En cambio, pensar en empezar y ponerte a ello, te facilitará mucho más las cosas. Y casi sin darte cuenta, el trabajo, ya estará acabado. El rechazo al compromiso es lo que provoca que tu mente se bloquee, resistiéndose a empezar. Sin embargo superada esta traba, el trabajo, sale solo. Nunca elijas la excusa, sí la oportunidad. La vida está llena de ellas. Oportunidades que siempre encontrarás en el Ahora, ni más tarde, ni mañana, sólo en el momento presente, que ya es una extraordinaria oportunidad en sí misma.

Piensa en esa última vez, en la que te sentiste totalmente inspirado. 

¿Estabas pensando en cómo hacer algo, o ya lo estabas haciendo?

La mejor inspiración, aunque pueda surgir de un pensamiento, se manifiesta siempre en la acción. Ya que la inspiración es acción, propiamente dicha. Es la proyección de tus mejores acciones. Así que para conectar con ese «Genio Audaz» y para poder hacer magia, como apuntaba Goethe, no te queda otra, mas que empezar.

Tu tendencia a procrastinar, hace que te pierdas los mejores momentos. No demores el Ahora, por inciertos tiempos futuros. No pierdas tu tiempo, piérdete en el tiempo, no hay mejor forma de aprovecharlo. Si quieres llenarte de audacia o de inspiración, tendrás que comprometerte con la tarea, y comenzarla. Te sorprenderás de lo que eres capaz, cuando empiezas algo con total determinación.

Puede que para soltar esos pensamientos, te ayude, plasmarlos en un papel. En tu cabeza no pintan nada, así que es mejor sacarlos de ahí. Desde el papel, podrás observarlos desde la distancia, obteniendo así, nuevas perspectivas que te empujen a comenzar. Así mismo, ese papel, puede ser el compromiso que necesita tu mente, para ponerte a ello. 

Deja que el genio (tú), despliegue su magia. Este sólo aparece cuando empiezas, hasta entonces, entiende que no es necesario, ya que no habita entre pensamientos, sí entre acciones. Aléjate, pues de las excusas, porque no tienes que convencer a nadie, mas que a ti.

¿Preparado, genio, para que tu magia, se convierta en tu poder más audaz?

Empieza ya, y se realizará el trabajo.
 

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