El mapa no es el territorio. Todos andamos por un mismo territorio pero con diferentes mapas. Nuestro mapa es lo que nos hace únicos. Está compuesto de nuestras experiencias, nuestras emociones y nuestros conocimientos del mundo. El mapa refleja nuestra esencia y cómo exploramos ese territorio. 

Que mi mapa me sea útil, no quiere decir que para otra persona sí lo sea. Puede no entender nada, al no ser creación suya. Y tampoco quiere decir que aunque conozca mi mapa a la perfección y me desenvuelva bien en el territorio, no existan otros mapas mucho mas enriquecedores que puedan ampliar el mio.»En cuestión de mapas no hay nada escrito». 

No somos dueños de una realidad o de una verdad absoluta, sólo somos creadores de la nuestra. Sólo podremos asegurar con total certeza lo que ocurre en nuestro mapa, no en el del vecino. El vecino tiene su propio mapa que le puede mostrar otra realidad muy diferente pero igual de verdadera, según sus coordenadas.

¿Y cómo se puede ampliar el mapa?. Compartir realidades con el del al lado por muy dispares que parezcan puede ser una buena opción. Entender el mapa del vecino. Su intención positiva. ¿Lo hace todo mal nuestro vecino?, seguro que hay algo que podamos admirar y aprender de ello. Aunque para eso debemos cerrar nuestro mapa y dejarnos guiar con el suyo. Actividades como viajar y conocer nuevas culturas, compartir puntos de vista, aprender idiomas, cambiar hábitos, la música…son también bastante efectivas para ampliarlo.

A mi me apetece seguir ampliando el mio, ¿me prestas el tuyo?.


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