Últimamente están casi en boca de todos. Algunos las tratan como su esperanza o su posibilidad para conseguir algo, y otros en cambio, como su peor enemigo. Los defensores de las expectativas opinan que la esperanza es lo último que se pierde. Los detractores por el contrario, no desean frustrarse en el caso de que los resultados obtenidos no sean los deseados.

Ambas opciones son comprensibles. Los primeros visualizan lo bueno, mientras esperan y los segundos prefieren no visualizar nada para no ser decepcionados después de la espera.

¿Se puede no esperar nada?. ¿Cómo se espera sin esperar?.¿Para qué esperamos entonces?.

Hace algunos días, leí un artículo, creo recordar que en Muy Interesante, que hablaba de lo óptimamente que gestionaban esas expectativas, los pesimistas. Al valorar detenidamente todo lo que puede salir mal, obtienen sin darse cuenta, nuevas posibilidades para salir de cualquier embrollo. Es una estrategia de lo más ingeniosa y creo que merece la pena modelar. A pesar de la actitud negativa de los pesimistas, la intención positiva de sus pensamientos, aflora como manto protector. Proporcionándoles nuevas opciones de acción, en caso de que el resultado no sea de su agrado.

Las esperas pueden ser agotadoras, desesperantes y muy traicioneras. Sin embargo lo que hagamos con ellas, ya es decisión nuestra. Porque lo importante no es lo que sucede, si no lo que hacemos con lo que sucede. Y mientras esperamos podemos sólo esperar o esperar aprendiendo.

¿Qué pasaría si hiciéramos como los pesimistas?. ¿Si desentrañáramos cada una de las opciones posibles que seamos capaces de percibir, tanto positivas como negativas?. ¿Podría funcionar?.

Desgraciadamente no existe una receta universal para todos. Lo que a unos les funciona, no tiene porqué funcionar para el resto. Hay que adaptar los ingredientes según el gusto del paladar. Probar cosas nuevas y elegir la que mejor te funcione.

¿Lo que has hecho hasta ahora relacionado con las expectativas, te ha funcionado?. ¿Se te ocurre probar otra cosa que te hiciese sentir mejor?.

Las expectativas serán lo que tú quieras que sean. Podrán ser decepcionantes, previsibles o espectaculares, dependiendo de lo que esperes de ellas. El qué esperas eres tú y el que crea mientras espera, también. Así qué como dueño de tu creación particular…

¿Cómo te gustaría esperar?

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