¿Cuál es la tuya?

Me gusta repasar la etimología; proviene del latín “patior” que significa sufrir o acción de padecer. El término ha evolucionado, adquiriendo diferentes acepciones. En sus orígenes, portaba connotaciones negativas en su significado, ya que era entendido como una perturbación en el estado de ánimo. Hoy en cambio, ya goza de otro prestigio, identificando la pasión, con un estado anímico envidiable, que muchos consideran su motivación para vivir.

Leí por ahí (Te atreves a soñar. Matti Hemmi), Que tu pasión es como si fuera tu luna particular, que anhelas coger, y tus sueños, los trocitos de luna. Me pareció una metáfora muy acertada, por eso he querido compartirla. La pasión está estrechamente relacionada con la imaginación y esta con su capacidad para soñar. ¿Y es que cómo vamos a conseguir eso que anhelamos, si no lo imaginamos/soñamos primero?.

La pasión que quiero explorar, es ese sentimiento fortísimo hacia alguna actividad, persona, idea u objeto, que engloba sensaciones de entusiasmo o deseo intenso.

¿Con que disfrutas plenamente, obviando el paso del tiempo?

¿Qué actividades te aportan mejores sensaciones?

¿Qué no piensas dejar de hacer nunca, por tanta satisfacción que te aporta?

En ciertas ocasiones se tiende a confundir la pasión en sí, con el propósito de vida o con la manera de ganarse. Sin embargo aunque pueden estar relacionados, no tienen por qué ir de la mano. Hay quiénes se sentirán plenamente realizados, encontrando su pasión y pudiendo disfrutarla sin convertirla en su trabajo. Y otros, en cambio, preferirán dedicarse plenamente a ella, convirtiéndola en su forma de vida. Lo que hagas con tu pasión, será decisión tuya. Aunque lo que no admite discusión, es la satisfacción que te dará, el haberla encontrado.

¿Y qué pasa si no encuentras tu pasión?

¿Estarás condenado entonces, a deambular por la vida sin propósito claro?

Nada, nunca es tan dramático. El drama es sólo un ingrediente, que tú decides añadir o no.

¿Qué pasa, si en vez de buscar tu pasión en la vida, le pones pasión a las cosas que haces?

Puedes reencontrarte con ella, poniéndola en práctica, en todas las cosas que hagas. Pon pasión en tu casa y en tus relaciones con la familia. Endulza tu trabajo con pasión. Utilízala hasta en las actividades que más te desagraden. La atraerás de tanta repetición. Dejas tu huella en todo lo que haces, que mejor que esa huella, sea tu mejor versión. Si te entregas que sea del todo y no a medias, no te reserves para después, porque desconoces, si habrá un después.

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