Renuncia a tus renuncias, si no quieres fracasar. Porque tus renuncias lo único que te aseguran es el no fallar. Sin embargo, si no haces nada, para no equivocarte,

¿Qué consigues?

¿No cometer errores?

El error está en no hacer nada, para no cometer errores. Ya que si no haces nada, no te equivocarás, pero tampoco te permitirá acertar. Si no arriesgas, no pierdes, pero tampoco ganas. Te mantienes igual, dentro de tu confort, sin tener que renunciar a nada.

¿Y qué es lo que quieres?

¿Mantenerte igual o cambiar para mejorar?

Cuando tienes que decidirte entre más de una opción, debes elegir entre el riesgo o la renuncia. El riesgo implica no esperar nada, para recibir lo inesperado. Y la renuncia, descartar aquello que no te convence. También tienes la opción de no elegir nada, para no fallar o equivocarte. Es decir renunciar a todo y mantenerte igual. Ese es el auténtico fracaso, renunciar, por miedo a fallar. Si no haces nada, no pierdes nada, aunque tampoco puedes ganar nada, ya que el que no arriesga, no gana. Además que si decides renunciar y echarte para atrás, tampoco podrás demostrarte de lo que eres capaz.

¿Qué prefieres sumar en tu vida?

¿Renuncias o fracasos?

El fracaso en realidad, no es más que una interpretación, basada en tus expectativas, que le atribuyes a un acontecimiento en concreto. Y aunque no sea fácil reconocerlo, se aprende mucho más de los fracasos, que de lo que conseguimos a la primera. Cuando consigues algo sin apenas esfuerzo, no te lo vuelves a plantear. No sabes cómo pasó, pero pasó. En cambio cuando logras alcanzar algo, a través de tu esfuerzo, y no al primer intento, aprendes tanto de tus aciertos, como de tus errores. En realidad, la corrección de tus errores, es lo que te hace acertar. Así que renuncia a tus renuncias, si no quieres fracasar.

Asimismo, el miedo al fracaso, está estrechamente relacionado con tus expectativas o con lo que esperas de la situación, aunque también, con lo que pueda suceder después.

¿Y si no le temes al fracaso, aunque sí al éxito?

¿Temes acertar, más que fallar?

El acertar y el conseguir eso quieres, puede implicar un cambio en tu vida, que quizá, no estés dispuesto a asumir o simplemente, desconoces, si estarás preparado para aceptar. Eso también puede darte mucho miedo. Abandonar lo viejo conocido, para enfrentarte a lo nuevo desconocido. Y es que despedirse del confort de la costumbre, no siempre es fácil.

«Angustiado, el discípulo acudió al maestro, y le preguntó:

– ¿Cómo puedo liberarme?

A lo que el maestro le contestó:

– ¿Y quién te ata?».

(Proverbio hindú)

A lo que te atas, te esclavizas. Y si te mantienes atado a tu costumbre, o a tu zona de confort, se te escaparán el resto de zonas inexploradas. No siempre lo malo conocido, es mejor que lo bueno por que conocer. Permítete explorar lo nuevo, para por lo menos decidir, con conocimiento de causa. No te ates a tu rutina, no renuncies por miedo. Para ganar al miedo, tienes que perder el miedo. Porque si el miedo gana, tú pierdes.

Renuncia a tus renuncias, si no quieres fracasar. No hay mayor fracaso que no hacer algo, por miedo a fallar. El acierto no se consigue no haciendo nada. Y siempre hay algo que puedes hacer para no fallar. Demuéstrate de lo que eres capaz, pero no renuncies antes de tiempo, te sorprenderás.

Lo intentaste y fracasaste. No importa, vuelve a intentarlo. Fracasa de nuevo, fracasa mejor.
(Samuel Beckett)

Fracasa hasta que aciertes.

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