No cesamos de repetir conductas y patrones, una y otra vez. Esos comportamientos no son en absoluto, lo mejor que podemos dar. Sin embargo no conocemos otros. Existen, sólo que no logramos integrarlos en todas nuestras circunstancias. Si los continuamos repitiendo es porque en algún otro momento nos fueron útiles, indeseables o no, todas nuestras acciones tienen una intención positiva.

Si quieres tener algo que nunca tuviste haz lo que siempre haces…¿Es coherente?. Si quieres tener algo que nunca tuviste, haz algo que nunca hiciste. Reincidir en lo que no funciona no parece muy congruente si tu objetivo es conseguir resultados distintos. En cambio si quieres conseguir lo de siempre, haz lo mismo.

La teoría parece razonable, fácil de entender. ¿Y la práctica?. En la práctica ni lo pensamos. Quizás por nuestras cabezas se paseen los por qués de esos instantes pero sin más reparo. Lo seguimos haciendo. Tropezando de nuevo con la misma piedra y culpando a la piedra por seguir ahí.

¿Te apetecería salir del bucle?.

En vez de pensar en lo que no tienes o en lo que te falta. Piensa detenidamente en lo que sí posees y te puede ayudar a conseguir tus objetivos. Si lo que quieres es no repetirte. Abstente, pasa de la mano, hay veces que así también se gana. Valora todos esos recursos y habilidades que ya sabes que tienes. Son tuyos porque así los has cultivado. Ahora recoge los que más te convengan y empléalos para lograr tus metas.

Imagina cuál sería la situación ideal a esa conducta tuya que tanto repites y tanto te molesta.

¿Seguro que no tienes recursos para cambiarla?

¿Te ayudo?

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