Tu Incredulidad no es falta de Fe, es que has puesto tu Fe en otro sitio. No se puede no creer en nada en absoluto. Tus creencias son las lentes con las que ves la realidad, y que no creas en algo en concreto, no quiere decir que no creas, en otra cosa.

«Tus creencias no están hechas de realidades, es tu realidad, la que está hecha de creencias.»
(Richar Bandler)

Por ejemplo, que no creas en ti, no es falta de Fe, si no más bien, falta de Fe, en ti. Ya que puede que no confíes en ti, sin embargo,

¿En qué sí crees, que te impide confiar en ti?

¿Dónde has depositado tu creencia, si no es en ti?

Las convicciones que tienes a cerca de la vida y de ti mismo, las has ido construyendo, casi sin darte cuenta. Algunas han sido impuestas por la sociedad o la cultura en la que vives, otras influidas por la educación y las demás, las has comprado tú, en base a tus experiencias de vida.
Y como no se puede no creer en nada, hay que creer en algo. Por tanto, lo que decides creer, anula a todo lo demás, que no se corresponda con esa creencia. Porque no se puede creer en opuestos. Esto es, si por ejemplo, no confías en ti, no puedes a la misma vez, creer en ti. O crees, o no crees. Y si no crees en ti, hay algo en lo que sí crees, que es lo que precisamente, no te permite creer en ti mismo. Por eso tu Incredulidad no es falta de Fe, si no falta de Fe, en ti.

¿Qué necesitas para creer en ti, completamente?

¿Qué tienes que demostrarte a ti mismo, para así confiar?

Hay veces en las que tendemos a depositar nuestra confianza, en circunstancias externas a nosotros. La suerte, la incertidumbre, el miedo. Muchas veces confiamos más, en estos supuestos o interpretaciones de la realidad, que en nosotros mismos. Por este motivo, no te permites creer en ti. Si te subes al tren del miedo o de la incertidumbre, no podrás coger, a la misma vez, el tren de la confianza en ti mismo. Tendrás que elegir, uno u otro. Ambos trenes tienen distintos recorridos y te llevarán a lugares diferentes. De ti depende en qué tren, prefieres montarte.

Lo interesante de todo esto, es que existen muchas paradas y estaciones. Y que hayas elegido el tren equivocado, o la creencia equivocada, no significa que tengas que permanecer en ese tren, hasta finalizar su recorrido. Puedes bajarte del vagón, o cambiar de creencia, siempre que quieras, y coger otro tren. Cambiando así de viaje y de destino. Muchas veces, hasta que no recorres algunos kilómetros en el tren equivocado, no te percatas, que ese no era el viaje que querías hacer.

«Nunca moriría por mis creencias porque podría estar equivocado.»
(Bertrand Russell)

La vida es un viaje, en tren, en avión, en coche, caminando. Durante su transcurso, te encontrarás con un sin fin de caminos que podrás recorrer, y con diferentes destinos que podrás alcanzar. Todos los transportes te podrán llevar al mismo sitio, aunque no todos ellos, te enseñarán lo mismo. Puede ser que caminando, el recorrido se haga más largo que en avión. Aunque desde el avión no podrás acercarte y conocer muchas cosas. Asimismo, hay destinos, en los que sólo podrás llegar en avión.

Desconozco qué es eso que quieres conseguir o construir. Sin embargo la creencia que elijas para lograrlo, determinará tu resultado y el tiempo que emplees en conseguirlo. Las creencias limitantes, o las que te impiden creer en ti, no propiciarán que tu viaje sea apacible y tranquilo, si no todo lo contrario. Sólo las creencias constructivas te facilitarán las cosas. Permitiéndote así, disfrutar del viaje.

«No te creas todo lo que piensas.»
(Byron Katie)

Así que piensa muy bien, en eso en lo que quieres creer. No te conformes con creencias obsoletas o de tu pasado. Cambia de tren siempre que quieras. Adapta tus creencias y nunca te adaptes a creencias manidas. Se tú, quién marque el camino, para que no sean tus creencias, las que te frenen por el camino.

Porque tú Incredulidad no es falta de Fe, si no que has puesto tu Fe en otra cosa.

«Una creencia no es simplemente una idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente.»
(Robert Bolt)

¿Y a ti, te poseen tu creencias o eres tú quien las posees?

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