Imagina que eres un superhéroe. Tu superpoder consistiría en convertir en realidad, todo tipo de pensamientos. Lo que pensases se consumaría tarde o temprano, a través de situaciones, personas u objetos, que te serían de gran utilidad para tu misión en el mundo.

¿Te resulta familiar, la historia?

¿Entiendes que ese superpoder, esconde en sí, todos los poderes?

¿Somos superhéroes ignorantes de serlo?

Las creencias que tienes a cerca de ti mismo, definen tu camino y por ende, tu vida. Convicciones que vas adquiriendo a lo largo de los años, basadas en tus experiencias de vida, controlan por así decirlo, tus decisiones, ya que fijas en ellas, tu punto de referencia. Si lo crees primero, lograrás verlo después. En todo este tiempo, tendrás tanto creencias que te facilitarán las cosas, acercándote al éxito y también creencias limitantes que te impedirán conseguirlo. Lo interesante de todo esto es que se pueden cambiar y con ellas, los programas mentales que ya no te son útiles. Aunque para poder cambiarlas hay que identificarlas primero.

El efecto placebo y nocebo(su opuesto)han demostrado el poder del cerebro cuando cree o no, firmemente en algo. Es capaz por si solo, con sólo creer, de generar analgésicos propios, mucho más potentes, que los que te puede recetar tu médico. El cerebro sabe lo qué necesitas y cómo aliviarte, sólo hay que convencerle de que crees en él o en su defecto, en algo. Curioso que sea la creencia quién controle a la máquina.

Durante demasiado tiempo se ha tenido la creencia generalizada de que la vida, está controlada por los genes. Poco a poco se fue reconociendo que no sólo los genes, si no el entorno, también influyen en lo biológico. Asumir ahora que los pensamientos y las creencias también afectan a lo biológico, no es fácil de concebir.

Primero nos cuentan una cosa que muchos compramos, porque había evidencias científicas que lo demostraban. Más tarde apareció un nuevo factor, el entorno y nos volvieron a convencer, con los consiguientes estudios y demostraciones. Y en la actualidad ya hay nuevos estudios y evidencias científicas que afirman, que también las creencias y los pensamientos que las rondan, tienen el poder de modificar lo biológico. Bruce H. Lipton, en Biología de la creencia o Biología de la transformación lo explica con un lenguaje claro, numerosas explicaciones y ejemplos actuales.

¡Qué manera de cambiar de creencias!

Esto es una prueba de que se pueden cambiar, que necesitamos algo que nos convenza o que nos la confirme y eche por tierra la vieja creencia, para adaptar la nueva, pero se puede.

Parafraseando a Henry Ford, Tanto si crees que puedes, como si no, tienes razón. El poder de tus creencias es el que te acerca o aleja del éxito. Elige cuidadosamente en lo que sí quieres creer.

Podemos aceptar o rechazar que las creencias tengan tanto poder. Cada uno elige la creencia que más encaje con su sistema de convicciones. Somos dueños de creer en lo que queramos creer.

Y es que reconocer que tenemos tanto poder y que en nuestras manos está cambiar. Entraña tremenda responsabilidad. Igual preferimos seguir creyendo que somos incapaces y que no tenemos tales superpoderes. Pensemos lo que pensemos, tendremos razón.

¿Y tú, qué crees?.

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