¿Recuerdas cuándo fue la última vez, en la que fuiste consciente, de estar disfrutando de la Naturaleza?

¿Dónde estabas?

¿Qué sentiste?

¿Tú renacer?

Podría definir la Naturaleza de muchas maneras, sin embargo, prefiero que seas tú, el que la defina. Sólo haré hincapié en su origen etimológico. Proviene del latín, del término «natural», que significa: Nacer.

¿Qué es para ti, la Naturaleza?

Tómate tu tiempo. Despliega tus sentidos. Deja que sean ellos los que se expresen y permítete sentirla. La Naturaleza no deja impasible a nadie. No se puede no sentir. La mente se detiene ante ella. Tiene el poder de someter a tu mente consciente. La calma y entonces, tú te calmas.

¿Te sientes conectado con la Naturaleza?

Echa un vistazo a tu alrededor. Desconozco dónde te encuentras en este momento, pero seguro que hay infinidad de detalles, que te hacen reconectar con ella.

¿Qué me dices de la decoración de tu casa?

Me atrevo a decir, que seguro que alguno de los elementos que la componen, tienen algo que ver con la Naturaleza. Las mascotas forman parte de la Naturaleza, como las plantas, o ese cuadro tan inspirador que muestra ese recóndito paisaje, en el que te gustaría desaparecer.

Si te fijas bien, todo se inspira en ella. Vestimos nuestros espacios y nuestros cuerpos con Naturaleza. Copiamos sus olores naturales y nos impregnamos en ellos. Empleamos sus sonidos para relajarnos. Es el principio creador y organizador de todo lo que existe. Todo nos lleva a ella. Es el Origen, eres tú, soy yo, es el Sol que te despierta cada mañana, es la Luna que te arropa por las noches. En la Naturaleza nos sentimos como en casa. Así que trasladamos la Naturaleza, a nuestra casa.

Aunque te vuelvo a preguntar,

¿Disfrutas de ella?

¿Te nutres de su Eterno Renacer?

No dentro de casa, si no fuera. Da igual si eres de playa o de montaña. Si prefieres rodearte de animales o perderte entre jardines. Quizás prefieras las estrellas. Son muchas las opciones que tienes para volver a reconectar con la Naturaleza. Es tu «Naturaleza Natural», la que te empuja a ello.

Regresa a casa. Vuelve al Origen y permítete volver a conocer ese lugar, como si fuera tu primera vez. Ahí encontrarás las respuestas.

La Naturaleza ni se esfuerza ni se resiste.

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