¿Qué esconde el miedo?, ¿para qué nos es útil?, ¿qué hay detrás?.

El miedo es una de las cinco emociones primarias e universales. Totalmente necesario para preservar la vida, para conservarla. Sin él estaríamos desprotegidos. Arriesgaríamos demasiado sin prever las consecuencias de nuestros actos y muchos de ellos nos llevarían a tristes desenlaces.

También debemos estarle agradecidos por su pronta respuesta. Es el impulso que nos hace entrar en estado de alerta. Cuando aparece todo nuestro cuerpo se prepara para actuar. Lo que hagamos después de sentirlo, ya es decisión de cada uno. Algunas conductas serán acertadas y otros en cambio, no nos servirán de nada. 

Entre las muchas clasificaciones de los miedos, quizás la más breve sea la diferencia entre innatos y aprendidos. Los innatos son los que conviven con la especie y se transmiten de generación en generación. Los más útiles, ya que de ellos depende nuestra supervivencia. Ejemplos; fobia a las serpientes, miedo a las alturas… Los aprendidos son aquellos que se adquieren según las experiencias personales. Menos útiles, ya que de ellos no depende nuestra supervivencia, si no más bien nuestra identidad. Ejemplos; miedo al ridículo, a la soledad… 

Las diferencias parecen evidentes pero, ¿y lo común?. ¿Qué tienen en común todos los miedos, independientemente del tipo que sean?. ¿Qué esconden?. Esta semana recibí un gran regalo y fue la ilustración que acompaña a este escrito. ¿No es fantástica?. Casi tanto como la artista. Un dibujo que podría perfectamente explicar eso qué está detrás del miedo. Lo que esconde. Lo que tememos conseguir y no terminamos de lograr por miedo a lo que podamos perder. ¿Pero y todo lo que sí podemos ganar?.¿Eso no lo contabilizamos?. 

Últimamente hay una tendencia, algo preocupante, a no hacer las cosas por el placer de hacerlas.Tendemos a evitar el dolor. Tendemos a no hacer lo que queremos, si no sólo aquello que sabemos que no nos causará dificultades. Preferimos vivir evitando el dolor que vivir disfrutando. Sin embargo, ese dolor es presunto y anónimo. Una ilusión, como su dueño, nuestro miedo. Si sólo actuamos para qué no nos duela, se nos escapará todo aquello que sí nos satisface. No habrá dolor pero tampoco placer, porque no lo estamos buscando.

¿Y tú, a qué tienes miedo?



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